Todo sistema debe evolucionar para mantenerse al nivel del negocio que soporta, de ésta manera el sistema crece a la par del negocio y la organización o empresa se beneficia de ello.

En Impulsora nos comprometimos con esta premisa y partiendo de ella es que enfocamos especialistas al mantenimiento de las aplicaciones, tanto de las que desarrollamos como las que otros han desarrollado, en donde analizamos el área de oportunidad, proponemos una solución y la llevamos a cabo.

El área de oportunidad no sólo puede estar en la aplicación en sí, sino también en la base de datos y porqué no, en el mismo proceso de negocio, por esto se analizan todas las alternativas y posibles implicaciones para brindarle la mejor y más rentable solución.

Actividades de mantenimiento en cuatro clases:

Adaptable – modificar el sistema para hacer frente a cambios en el ambiente del software.

Perfectivo – implementar nuevos, o cambiar requerimientos de usuario referentes a mejoras funcionales para el software.

Correctivo –  diagnosticar y corregir errores, posiblemente los encontrados por los usuarios.

Preventivo – aumentar la capacidad de mantenimiento de software o fiabilidad para evitar problemas en el futuro.